Salud y bienestar bucal

La verdadera razón por la que te sangran las encías y por qué es importante.

Publicado hace 18 horas 4 minutos de lectura

Con demasiada frecuencia, los pacientes restan importancia al sangrado de encías porque asumen que es algo leve, simplemente irritación por cepillarse con demasiada fuerza. Pero la realidad es que si nota sangre en el lavabo, su cuerpo está intentando enviarle una señal. Comprender las causas del sangrado de encías es el primer paso para proteger su salud bucal tratando las causas subyacentes.

La causa más común del sangrado de encías: la gingivitis.

En la mayoría de los casos, si le sangran las encías, probablemente se deba a una gingivitis. La buena noticia es que, con los cuidados adecuados y un tratamiento profesional, estos problemas se pueden tratar para detener la progresión de la enfermedad periodontal.

La gingivitis se produce cuando se acumula placa bacteriana cerca de la línea de las encías. Como consecuencia, las bacterias comienzan a irritar el tejido gingival, lo que provoca que las encías se inflamen, se enrojezcan y puedan sangrar.

Los síntomas más comunes de la gingivitis incluyen:

  • Las encías sangran fácilmente
  • Encías inflamadas o hinchadas
  • Sensibilidad a lo largo de la línea de las encías
  • Mal aliento persistente

Es importante comprender que no es normal tener encías sangrantes. Estos problemas no se resolverán sin tratamientos que aborden las causas subyacentes.

Cuando la gingivitis se convierte en periodontitis

La gingivitis es una enfermedad periodontal en etapa temprana y, si no se trata, puede convertirse en una infección más avanzada conocida como periodontitis. En esta etapa, el hueso y los tejidos que sostienen los dientes se ven afectados, lo que puede provocar complicaciones graves.

Es fundamental que busques tratamiento para la periodontitis lo antes posible para conservar tus dientes y evitar tratamientos dentales más intensivos en el futuro. La limpieza profunda (raspado y alisado radicular) es el paso más común, ya que consiste en alisar la raíz del diente para prevenir la acumulación de bacterias en el futuro.

Saltarse este tratamiento de limpieza profunda puede tener un impacto a largo plazo en su sonrisa, con complicaciones que incluyen la pérdida de dientes, el deterioro óseo e incluso infecciones sistémicas más generalizadas.

El papel de la nutrición en la salud de las encías

Además de mantener buenos hábitos de higiene bucal en casa y acudir al dentista con regularidad, también puedes modificar tu dieta para reducir el riesgo de padecer enfermedades periodontales. Por ejemplo, la deficiencia de vitamina C es una de las causas de sangrado gingival que a veces se pasa por alto. La vitamina C es fundamental para la producción de colágeno y ayuda a mantener la integridad del tejido gingival. Si tienes niveles bajos de vitamina C, tus encías podrían debilitarse y tendrás mayor riesgo de sangrado.

La deficiencia de vitamina K es otro factor que puede afectar la capacidad del cuerpo para coagular la sangre correctamente. Por lo tanto, incluso si solo presenta una leve irritación de las encías, un nivel bajo de vitamina K podría hacer que el sangrado parezca peor.

La forma más sencilla de evitar estos problemas es incorporar más frutas y verduras frescas a tu dieta. Estos alimentos ayudan a corregir estas deficiencias porque son ricos en vitaminas y minerales.

Otros factores que contribuyen a la enfermedad periodontal y al sangrado de las encías

La mejor manera de tratar el sangrado de encías es abordando las causas subyacentes que provocan los síntomas. Nuestro equipo dental analizará otros factores de salud y estilo de vida que podrían estar influyendo.

  • Cambios hormonales: Existe un mayor riesgo de gingivitis gestacional cuando las hormonas comienzan a cambiar durante esta etapa de la vida. Además, los factores hormonales que influyen durante la menopausia pueden afectar la sensibilidad de las encías y la salud bucal.
  • Medicamentos: Los anticoagulantes y otros medicamentos pueden aumentar el riesgo de hemorragias en todo el cuerpo (incluidas la boca y las encías).
  • De fumar: Dado que fumar reduce el flujo sanguíneo, puede enmascarar los síntomas del sangrado de encías. A veces, los pacientes notan que les sangran más las encías después de dejar de fumar.
  • Mala higiene bucal: Además de cepillarte los dientes, es fundamental usar hilo dental a diario. El hilo dental elimina la placa y la acumulación de placa entre los dientes, por lo que si no lo usas, tienes mayor riesgo de sufrir inflamación de las encías.

Las encías sangrantes intentan decirte algo importante.

Si tiene sangrado de encías, es una señal de su cuerpo de que necesita tratamiento. Lo mejor que puede hacer es ponerse en contacto con nuestro equipo en myDental para Cuidado dental preventivo y atención integral. Nuestro objetivo es detectar la enfermedad periodontal en sus etapas iniciales para que pueda evitar complicaciones a largo plazo. Reserva una cita en una de nuestras sucursales cercanas, o llame a nuestra oficina Si tiene alguna pregunta sobre los servicios disponibles.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que me sangren las encías al usar hilo dental?

Si te sangran las encías al usar hilo dental, es una señal de alerta de que podrías tener gingivitis. Es recomendable programar una cita con tu dentista. Las encías sanas no sangran si usas hilo dental con regularidad.

¿Qué es la limpieza profunda SRP y duele?

Este tratamiento para la periodontitis llega hasta debajo de la línea de las encías para tratar las bolsas de placa y la infección. Las molestias son mínimas, especialmente cuando se utiliza anestesia local.

¿Puede la dieta causar sangrado de encías?

Sí, tanto la deficiencia de vitamina C como la de vitamina K pueden contribuir al sangrado de las encías porque estas deficiencias debilitan la integridad de los tejidos.

¿Desaparecerá la gingivitis del embarazo después del parto?

La mayoría de las mujeres experimentan una mejoría en el sangrado de las encías cuando sus cambios hormonales comienzan a estabilizarse después del parto. Sin embargo, es importante que sigas vigilando los síntomas y consultes con un dentista si observas algún signo de enfermedad periodontal.