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Cómo identificar la pérdida ósea en la mandíbula: signos tempranos a tener en cuenta

Publicado el 4 de marzo de 2025 5 minutos de lectura

Dado que la mandíbula está cubierta de piel y tejido blando, no se puede ver lo que ocurre bajo la superficie. Por lo tanto, cuando se empiezan a experimentar problemas de pérdida ósea en la mandíbula, es posible que esta afección pase desapercibida.

Lo más importante es realizar revisiones dentales regulares, ya que nuestro equipo de expertos utiliza imágenes digitales modernas para visualizar lo que sucede en el interior de su boca. Podemos examinar la estructura de su mandíbula, dientes y encías para identificar posibles problemas en sus primeras etapas.

Pérdida ósea en la mandíbula: ¿Por qué ocurre?

La mandíbula es una base sólida que sostiene los dientes y protege la estructura facial. Si bien el hueso suele mantener su forma y densidad en pacientes sanos, existen diversos factores que pueden aumentar el riesgo de deterioro mandibular.

¿Por qué comienza a deteriorarse la mandíbula? Diversos factores relacionados con el estilo de vida y la salud pueden afectar la mandíbula y provocar un deterioro de la densidad ósea con el tiempo:

  • Enfermedad de las encías no tratada: La inflamación e infección crónicas de las encías afectan la salud de la mandíbula. Las bacterias de la infección destruyen el tejido blando y el hueso de soporte, lo que provoca una disminución de la densidad ósea. Esta es una de las razones por las que es fundamental buscar tratamiento para la periodontitis lo antes posible.
  • Dientes faltantes: La falta de dientes puede aumentar el riesgo de pérdida ósea mandibular. La mandíbula requiere estimulación constante mediante los movimientos masticatorios naturales a lo largo del día. Sin embargo, cuando falta un diente, la raíz deja de estimular la mandíbula. Como resultado, puede provocar una pérdida ósea grave.
  • Osteoporosis y otras afecciones: La osteoporosis no solo causa pérdida de densidad ósea mandibular, sino que también puede debilitar el resto de los huesos del cuerpo. Si le han diagnosticado osteoporosis, es importante consultar con su médico de cabecera y un dentista experimentado para minimizar las complicaciones de esta afección. Otras afecciones también pueden aumentar el riesgo de pérdida de densidad ósea.
  • Restauraciones mal ajustadas: Si usa dentaduras postizas o puentes que no se ajustan bien a su boca, puede aumentar el riesgo de deterioro de la mandíbula. Estos aparatos ejercen presión sobre las encías y la mandíbula, lo que acelera la pérdida ósea.
  • Fumar y la falta de nutrición: Los pacientes que fuman o consumen tabaco tienen un riesgo mucho mayor de pérdida de densidad ósea debido a que las sustancias químicas del tabaco reducen el flujo sanguíneo en las encías. Además, es fundamental mantener una dieta saludable, ya que las deficiencias de calcio y vitamina D pueden debilitar los huesos.

Las personas con mayor riesgo son los pacientes con falta de piezas dentales, enfermedad periodontal crónica, uso prolongado de prótesis dentales y fumadores. Además, los pacientes diabéticos tienen un mayor riesgo de pérdida ósea en la mandíbula debido a la inflamación crónica y a la afectación de la circulación.

Pérdida ósea en la mandíbula: síntomas a tener en cuenta

Algunos de los síntomas más comunes del deterioro de la mandíbula incluyen:

  • Dientes flojos y encías retraídas: Cuando las encías empiezan a retraerse, suele ser un indicio de enfermedad periodontal. Esta infección crónica provoca el deterioro de las encías y también afecta la fortaleza de los dientes. Podrías notar que tus dientes se mueven o se aflojan. Si presentas estos síntomas, es probable que tu mandíbula también esté afectada.
  • Sensibilidad dental: Preste atención si nota que uno o más dientes se han vuelto más sensibles inesperadamente. La recesión gingival puede dejar expuestas las raíces, lo que aumenta el riesgo de sensibilidad. Es probable que también esté perdiendo masa ósea mandibular.
  • Extracción dental: Si necesita extraerse uno o más dientes, existe un mayor riesgo de pérdida ósea en esa zona. Dado que las raíces dentales ya no están en la mandíbula, el espacio vacío puede comenzar a deteriorarse. Esta es una de las razones por las que a menudo se recomiendan implantes dentales después de una extracción, ya que el poste del implante ayuda a preservar el hueso maxilar.
  • Cambios faciales: Cuando el volumen óseo disminuye, significa que no se cuenta con el soporte suficiente para mantener la estructura facial. Por lo tanto, los pacientes con pérdida ósea mandibular severa comienzan a desarrollar un aspecto envejecido o hundido.
  • Dificultad para hablar o masticar: A medida que avanza la pérdida ósea mandibular, las actividades cotidianas pueden volverse más difíciles. Por ejemplo, podría tener problemas para masticar o hablar.

Detección temprana: cómo identificar la pérdida ósea en la mandíbula antes de que sea demasiado tarde

Al igual que con muchos otros problemas dentales, la clave para reducir el riesgo de complicaciones graves es adoptar un enfoque proactivo con detección temprana. Cuanto antes se diagnostique la pérdida de masa ósea en la mandíbula, mejor será el resultado a largo plazo.

El seguimiento en casa y los hábitos de salud bucal son útiles, pero nada se compara con una consulta con un equipo dental experimentado. Si sospecha que tiene algún problema dental, como enfermedad de las encías, dolor de muelas o pérdida ósea, es hora de consultar con nuestro equipo dental.

Utilizamos radiografías dentales digitales para evaluar la salud ósea y detectar posibles señales de deterioro óseo. Al utilizar estas herramientas de imagen durante las revisiones regulares, podemos detectar los problemas antes de que presente síntomas más graves.

Además, en ocasiones conviene utilizar técnicas de imagen más avanzadas, como la tomografía de haz cónico 3D. Este tipo de imagen nos proporciona una visión más detallada de la densidad ósea maxilar. Podemos identificar cambios estructurales y recomendar opciones de tratamiento.

¿Es posible detener o revertir la pérdida ósea en los problemas de mandíbula?

La odontología moderna ofrece múltiples opciones para promover una densidad ósea mandibular saludable. Si nuestro equipo dental diagnostica algún problema relacionado con la pérdida ósea, podríamos recomendar tratamientos específicos para apoyar la densidad y la fortaleza general de su hueso mandibular.

  • Injertos óseos: En ocasiones, se pueden utilizar injertos óseos para reconstruir el hueso perdido. Este tratamiento suele combinarse con la colocación de implantes dentales en pacientes con dientes faltantes.
  • Implantes dentales: Un implante dental no solo reemplaza el diente que falta, sino que la colocación del poste en la mandíbula es beneficiosa para preservar la densidad de la mandíbula.
  • Regeneración tisular guiada (RTG): Otro tratamiento dental moderno puede estimular el crecimiento óseo natural según sea necesario. Este método es una solución segura y eficaz que vale la pena considerar.
  • Salud bucal y prevención: No subestime la importancia de mantener buenos hábitos de cepillado y uso de hilo dental a diario. Mantener estos hábitos de salud bucal de forma constante puede tener un impacto positivo en la prevención de enfermedades de las encías y pérdida ósea. Si ya le han diagnosticado enfermedades de las encías o pérdida ósea, estos hábitos diarios podrían ralentizar su progresión.

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Preguntas frecuentes

Tras la extracción de una pieza dental, es posible que la pérdida ósea comience en un plazo de seis meses. La pérdida ósea mandibular continuará progresivamente sin necesidad de intervenciones dentales.

Esté atento a los síntomas comunes enumerados anteriormente, que incluyen dificultad para masticar, retracción de las encías, dientes flojos y cambios en la estructura facial.

Algunos de los síntomas más comunes de la osteonecrosis incluyen dolor mandibular, hueso expuesto, inflamación y cicatrización lenta después de procedimientos dentales. Si nota estos síntomas, consulte a su dentista de inmediato para obtener recomendaciones de tratamiento.

La pérdida ósea se puede revertir mediante injertos óseos, implantes dentales y hábitos adecuados de higiene bucal. Nuestro equipo dental puede ofrecer recomendaciones para la regeneración ósea.

Si se pierde el 30 % del hueso alrededor de un diente, se produce una inestabilidad que puede provocar que el diente se caiga.

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